sábado, 16 de mayo de 2009

Nega(o)ciaciones ?

A estas alturas de Mayo, gremios de muchos sectores econòmicos (los mas combativos, los pùblicos) aprovechan que aun no llegan las elecciones para poder negociar en las mejores condiciones posibles, ya que saben que despùes de las elecciones, el poder de la negociaciòn se invierte sobre todo en empresas relacionadas con el estado. Estos gremios se hacen eco de sus bases, y aùn màs allà, se anticipan a los deseos de las mismas...como debe ser...

Entretanto, en el paìs del nunca jamàs (nos permiten una ironìa?) ...en el Correo...los sindicatos "esperan" a que los llamen, luego los "reciban" para tener una nueva reuniòn a la semana siguiente (es que no pueden hacer todo en una sola reuniòn??) y asì pasa el tiempo y asì tiran un hueso para Junio para eso sì, sentarse a negociar con "todas las pilas" despuès de las elecciones...
Ayy...cuàntos gremios de otros sectores desearìan tener la oportunidad de llevar a cabo la logìstica de las elecciones para tener un poco màs de poder de negociaciòn...

Nos merecemos esta dirigencia sindical??

miércoles, 6 de mayo de 2009

Participar

La palabra "persona" viene del adjetivo latino personus, que significa resonante; personare equivale a "sonar fuerte", hacerse oír.   Por otro lado, la palabra "dignidad" significa también, fundamental y primariamente, "preeminencia", "excelencia" . 

Luego, en rigor, hablar de "dignidad de la persona" se trata de una redundancia intencionada, para resaltar o subrayar la especial importancia de un cierto tipo de seres. 

Es justamente lo que contribuye a nuestra dignidad y condición de personas el hacernos oír, en nuestras demandas o reclamos, en nuestras necesidades, de manera constante y sostenida. Por eso es que participar en las instituciones que rigen nuestras vidas, o bien exigir que éstas mejoren, ha de ser un ejercicio diario de dignidad personal.

domingo, 3 de mayo de 2009

Todo x 2 pesos!! (Pago... ¿fácil?)


Si alguno de nosotros damos una vuelta por cualquier sucursal comercial hoy en día nos vamos a encontrar con oficinas con una saturación de gente que en ocasiones puede llegar a esperar 40 o 50 minutos, malhumorada (con toda la razón), esperando su turno para hacer su gestión y en ocasiones, quejándose ante los empleados que poco pueden hacer ante la limitación de los recursos y la cantidad de tiempo que ciertos servicios les insumen: Pago Fácil es el principal de ellos.

Ud sabía que menos de 2 pesos de cada 100 (!!) que ingresan en Correo Argentino son por ventas de Pago Fácil?

Se justifica la mala imagen que da el Correo Argentino, los reclamos de la gente y por sobre todo, el desgaste que día a día soportan los ventanilleros por la saturación de la operación y las quejas por un servicio que muy poco tiene que ver con lo telepostal y que aporta prácticamente nada a la empresa? Quièn se ocupa de eso?? 

viernes, 1 de mayo de 2009

1° de Mayo

Día del trabajador
Mayo es un mes marcado por una historia, una tradición de lucha que arrancó un primero de mayo de 1886 allá en Chicago, cuando un grupo de trabajadores organizó una movilización popular en reclamo de la jornada de ocho horas en una época en que lo “natural” era trabajar entre 12 y 16 horas por día.

En nuestro país cada primero de mayo nuestros trabajadores tomaron las calles desafiando al poder, recordándole que existían y que no se resignarían a ser una parte del engranaje productivo. La lucha logró la reducción de la jornada laboral, las leyes sociales y la dignificación del trabajador. El poder se sintió afectado y en cada contraofensiva cívico-militar como las del 55; 62; 66; 76 y 89 (esta vez a través del voto), pretendieron y en ocasiones lo lograron, arrasar con las históricas conquistas del movimiento obrero. Persecuciones salvajes, secuestros, torturas y desapariciones, durante los gobiernos golpistas, amenazas de despidos, rebajas salariales, precarización laboral y la complicidad de algunos dirigentes sindicales, son en los últimos años las armas del poder para mantener y aumentar su tasa de ganancia a costa del sudor ajeno. Un incendio, un “accidente” en un taller textil puso a la vista de una sociedad que tiene una cierta tendencia a la mirada para otro lado: hay esclavos en el siglo XXI, y los hay acá, en Argentina. Trabajadores esclavos, sin derechos pero con muchas obligaciones. El capitalismo salvaje, para algunos una redundancia, nos extorsiona: quieren ropa más barata, éste es el precio. La realidad es otra, márgenes de ganancia escandalosos, avaricia sin límites, un Estado que hace la vista gorda, pero sobre todo la pérdida de valores básicos como la solidaridad, abonada en los 90, épocas hasta donde las leyes que protegían a los trabajadores se volvían  tan “flexibles” como inflexibles se volvían las leyes que garantizaban el enriquecimiento ilícito de los funcionarios a los que se les pagaba sueldos y sobresueldos con la excusa de defender los derechos de los ciudadanos e inflexibles se volvían las seguridades jurídicas que, como sabemos, sólo son para los dueños del poder y las cosas. La esclavitud debe dolernos a todos, debemos volver a aquel humanismo que supimos conseguir, a dolernos y solidarizarnos con los más desprotegidos, aquel humanismo que proclamaba el Libertador San Martín cuando abolía la esclavitud en el Perú un 12 de agosto de 1821: “Una porción numerosa de nuestra especie ha sido hasta hoy mirada como un efecto permutable, y sujeto a los cálculos de un tráfico criminal: los hombres han comprado a los hombres, y no se han avergonzado de degradar la familia a la que pertenecen vendiéndose unos a otros. Las instituciones de los pueblos bárbaros han establecido el derecho de propiedad en contravención al más augusto que la naturaleza ha concedido.”
Autor: Felipe Pigna.   Editorial Caras y Caretas, mayo 2006